Nuestro enfoque

TALENTO DE ALTO DESEMPEÑO

Definimos el talento de alto desempeño a aquellas personas altamente motivadas, multiculturales, flexibles y trabajadoras que consistentemente superan los objetivos, entregan resultados relevantes y  superiores a la media , trabajan con éxito como miembros o líderes de equipos, efectivamente planean y ejecutan  , aprenden rápidamente y se adaptan a nuevas tecnologías y entornos, son confiables, toman decisiones , asumen nuevos retos, resuelven con eficacia los problemas y hacen que las cosas sucedan mientras impactan positivamente el cambio y la cultura organizacional.

Comprender dónde, como y cuándo encontrar a los mejores profesionales, entender cómo planifican y administran sus carreras, por qué y cómo deciden unirse y cambiar de organización es clave para entrar en  el código de rendimiento general. El impacto al cambiar el porcentaje de este tipo de  profesionales en el  desempeños de una organización en el tiempo es notable.

UNA PROBLEMA ESTRATÉGICO

Encontrar, evaluar, atraer, contratar, desarrollar y retener talentos de alto rendimiento no es más fácil y ya no es un lujo para las organizaciones, independientemente de su tamaño, origen, nacionalidad, industria y propiedad.

Hoy en día,  circunstancias extraordinarias están transformando profundamente cada aspecto de la vida laboral. A pesar de los ciclos económicos, el talento de alto rendimiento es escaso en todas partes. Entre otros factores importantes como la dinámica generacional y demográfica y la escasez de talentos, la persistencia de ineficiencias construidas en los modelos establecidos de atracción, desarrollo y retención, la globalización, el desarrollo de nuevas tecnologías, la complejidad, el tamaño y el alcance de los problemas, la movilidad del talento, la velocidad del cambio y la necesidad de entendimiento cultural,  hacen que el desafío sea aún mayor.

El talento de mayor rendimiento tiene cada día  más opciones de carrera y está haciendo mayores demandas a los empleadores. Están mejor entrenados, más seguros,  son más expertos y mejor compensados que nunca. Además, son tomadores de decisiones extremadamente sofisticados, igualmente interesados en factores tales como equilibrio entre trabajo y vida privada, impacto ambiental, gestión colaborativa, estilo de vida, trabajo virtual, flexibilidad, cultura de empresa, beneficios, planes de progresión profesional y ambiente de trabajo entre muchos otros.

Es, de hecho, una prioridad estratégica, una cuestión de misión crítica.